5 platos frescos para cuando vuelves de hacer actividad física (y no te apetece cocinar)
5 platos frescos para cuando vuelves de hacer actividad física (y no te apetece cocinar)
Es una escena habitual en verano. Sales a correr, realizas una sesión de gimnasio, una salida en bicicleta, natación o cualquier otra actividad física que forma parte de tu rutina.
Cuando llegas a casa, el apetito es evidente. Las ganas de cocinar, no tanto.
Lo primero que pensamos es en alimentar el cuerpo. Pero durante la actividad física también ha trabajado la concentración, la coordinación y la capacidad de mantener el foco.
Por eso, las comidas de los días con mayor actividad física pueden ser una oportunidad para aportar líquidos, proteína, vitaminas, minerales y alimentos de calidad que te ayuden a recuperar el equilibrio.
¿Qué nutrientes pueden ser especialmente interesantes después de la actividad física?
Una buena hidratación ayuda a compensar la pérdida de líquidos.
Un aporte adecuado de proteína forma parte de una alimentación equilibrada.
Las frutas y las verduras aportan vitaminas, minerales y antioxidantes, nutrientes especialmente interesantes durante los períodos de mayor actividad física.
La buena noticia es que su incorporación al día a día es mucho más sencillo de lo que parece.
5 platos pensados para alimentar el tándem más importante: mente y cuerpo
1. Ensalada de lentejas con tomate, pepino y queso fresco
Un plato sencillo que se prepara en pocos minutos y que funciona especialmente bien los días de mayor calor.
Las lentejas aportan proteína vegetal y fibra.
El tomate y el pepino ayudan a refrescar e hidratar, mientras que el queso fresco convierte el plato en una opción completa y saciante.
2. Gazpacho con huevo duro
Una opción muy práctica cuando no tienes mucha hambre pero sabes que el cuerpo necesita algo más que una prenda de fruta.
El gazpacho aporta líquidos, vitaminas y antioxidantes procedentes de las verduras.
El huevo duro completa el plato con un aporte de proteína de calidad.
3. Bowl de quinoa con salmón, aguacate y verduras
La quinoa es una base muy fácil de preparar con antelación y conservar en la nevera.
Combinada con salmón, aguacate y verduras de temporada, ofrece una interesante combinación de proteínas, grasas saludables y nutrientes.
4. Tostadas integrales con hummus, tomate y semillas
Rápidas, versátiles y fáciles de preparar.
El hummus aporta proteína vegetal y las semillas añaden textura y nutrientes.
Es una alternativa muy útil cuando necesitas algo rápido sin recurrir a los ultraprocesados.
5. Yogur griego con fruta de verano y frutos secos
También hay días en los que no apetece cocinar absolutamente nada.
Un yogur griego con melocotón, melón, sandía o frutos rojos y un puñado de frutos secos puede convertirse en una opción mucho más completa de lo que parece.
Moverse también implica alimentarse bien y descansar
En Algēmica nos gusta recordar que el movimiento, la alimentación y el descanso forman parte de una misma visión del bienestar. Y que los complementos alimenticios también pueden acompañarte cuando mantienes un buen nivel de actividad física.
Es una escena habitual en verano. Sales a correr, realizas una sesión de gimnasio, una salida en bicicleta, natación o cualquier otra actividad física que forma parte de tu rutina.
Cuando llegas a casa, el apetito es evidente. Las ganas de cocinar, no tanto.
Lo primero que pensamos es en alimentar el cuerpo. Pero durante la actividad física también ha trabajado la concentración, la coordinación y la capacidad de mantener el foco.
Por eso, las comidas de los días con mayor actividad física pueden ser una oportunidad para aportar líquidos, proteína, vitaminas, minerales y alimentos de calidad que te ayuden a recuperar el equilibrio.
¿Qué nutrientes pueden ser especialmente interesantes después de la actividad física?
La buena noticia es que su incorporación al día a día es mucho más sencillo de lo que parece.
5 platos pensados para alimentar el tándem más importante: mente y cuerpo
1. Ensalada de lentejas con tomate, pepino y queso fresco
Un plato sencillo que se prepara en pocos minutos y que funciona especialmente bien los días de mayor calor.
2. Gazpacho con huevo duro
Una opción muy práctica cuando no tienes mucha hambre pero sabes que el cuerpo necesita algo más que una prenda de fruta.
3. Bowl de quinoa con salmón, aguacate y verduras
La quinoa es una base muy fácil de preparar con antelación y conservar en la nevera.
4. Tostadas integrales con hummus, tomate y semillas
Rápidas, versátiles y fáciles de preparar.
5. Yogur griego con fruta de verano y frutos secos
También hay días en los que no apetece cocinar absolutamente nada.
Moverse también implica alimentarse bien y descansar
En Algēmica nos gusta recordar que el movimiento, la alimentación y el descanso forman parte de una misma visión del bienestar. Y que los complementos alimenticios también pueden acompañarte cuando mantienes un buen nivel de actividad física.
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