Nuestro cuerpo funciona con varios tipos de energía

La energía real es la capacidad de poder vivir el día a día sin sentir que se trata de una prueba a superar. Y sólo podemos obtenerla de nuestro interior.

Cuando hablamos de energía, a menudo sólo pensamos en algo: tenerlo o no tenerlo. Pero el cuerpo gestiona varios tipos de energía al mismo tiempo. Existe la energía celular, la que las mitocondrias producen dentro de cada célula; la muscular, que depende del buen equilibrio entre los minerales y la hidratación; la mental, ligada al sistema nervioso ya los neurotransmisores; y la energía adaptativa, la capacidad del cuerpo de responder al estrés sin agotarse. Cuando acompañas a estas cuatro capas, es cuando sientes que fluyes.

Productos en Tendencia

Todo lo que quieres saber sobre la energía que necesita el cuerpo humano

ATP significa trifosfato de adenosina, y es la molécula que el cuerpo utiliza como moneda energética. Cada vez que un músculo se contrae, una neurona transmite una señal o una célula realiza cualquier actividad, consume ATP. Sin ATP, simplemente, nada funciona.

Cierto. No lo almacenamos, sino que lo producimos y lo consumimos de forma continua. Una persona de 70 kg recicla unos 70 kg de ATP en 24 horas. La energía no es una reserva, es un flujo constante.

Porque lo son. Hace unos 1.500 millones de años, una bacteria entró dentro de una célula mayor y se quedó allí. Aquella simbiosis dio lugar a las mitocondrias actuales, que todavía conservan su propio ADN. Cada mitocondria que tienes es, literalmente, el resultado de un microorganismo que decidió quedarse dentro de tus células.

Porque la forma biológicamente activa de la ATP es Mg-ATP: sin magnesio unido a la molécula, el ATP no puede ser utilizado por las enzimas. Por eso una carencia de magnesio se nota tan rápido en forma de cansancio, rampas o irritabilidad.

Mucha. Las reacciones metabólicas pasan todas en medio acuoso, y las células necesitan agua y electrolitos como el sodio, el potasio y el magnesio para generar las pequeñas corrientes eléctricas que mantienen activos los tejidos. Una hidratación pobre se traduce a menudo en cansancio antes que en sed.

Suscríbete
Suscríbete